Prácticas de pesca sostenible en el embalse de Guatapé
Como el embalse es un ecosistema artificial y no una pesquería silvestre, la mayor parte de lo que llega a las cocinas locales —la trucha en particular— proviene de acuicultura controlada y no de pesca en aguas abiertas, lo que cambia bastante la conversación sobre sostenibilidad.
De cultivo, no de captura silvestre
Las pequeñas truchicultoras alrededor del embalse operan en jaulas controladas, con densidad de siembra y flujo de agua regulados, más cercanas en la práctica a la acuicultura responsable que a la pesca en lago abierto. En general es un modelo de menor impacto que la captura silvestre, siempre que las granjas manejen bien los residuos y la densidad.
Lo que le preguntamos a nuestros proveedores
Compramos a granjas que mantienen una densidad de siembra moderada y no dependen de antibióticos como práctica rutinaria; preguntas que animaríamos a cualquier comensal a hacerle a cualquier cocina, aquí o en otro lugar.
La mojarra y el embalse en sí
Las poblaciones de mojarra en el embalse son en parte autosostenibles, y su pesca local suele tener menor impacto que la truchicultura, aunque igual preferimos proveedores que pescan dentro de límites regulados en lugar de los operadores menos regulados.